Campamento de lucha Ngäbe y Campesino en Río Tabasara

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El Movimiento 10 de Abril de moradores y usuarios de este río, tiene más de 12 años rechazando y resistiéndose a la construcción de uno de cien proyectos hidroeléctricos que nos están invadiendo. Los gobiernos que han desfilado en el poder nos siguen ignorando y reafirmando que estos negociazos deben avanzar para aumentar las riquezas de empresarios millonarios, jugar con las necesidades del pueblo para dividirlo y así especular con las tarifas eléctricas y privatizar fuentes de agua. 

La Coordinadora por la Defensa de los Recursos Naturales y Derechos del Pueblo Ngäbe Bugle y Campesino exige detención de obras y el inicio concreto de la discusión de una ley de régimen especial para prohibir la minería y las hidroeléctricas en este territorio indígena.

El Gobierno del presidente Ricardo Martinelli se comprometió con los indígenas a crear esta ley especial después de la huelga que paralizo el país, provocada por la difunta Ley 8, que intentaba reformar el Código Minero para dar apertura a inversiones de otros gobiernos en nuestro país, y que provoco que su gobierno fuera mal calificado por la opinión pública popular a nivel nacional e internacional. 

 Se aumentan las denuncias por violación de derechos humanos infringidas durante el gobierno que mercadeo su propuesta política con el slogan: "Ahora le toca al Pueblo". Si al gobierno y sus seguidores no les importa el Pueblo que en gran medida los eligió, mucho menos la biodiversidad de nuestro istmo. En este país de "locos y locas" el lucro a toda costa prevalece y vulnerable e indefenso queda nuestro Panamá verde en bosques, azul en agua, lleno de potenciales que pueden realmente enrumbarnos a proteger la vida con una llave clave, que es el balance.

Mientras, los pueblos que valientemente levantan la bandera de lucha y rebeldía al sistema, se preparan para exigir respeto, otros preparan sus armas para reprimir, expropiar y matar para meter miedo. No somos republiquitas, no somos carga para el país, no somos títeres politiqueros, somos seres vivos que pensamos en nuestras futuras generaciones. No somos masa, somos pueblos, que rechazamos su desarrollo que extermina nuestros territorios y nos da a cambio niveles alarmantes de contaminación, violencia, desigualdad y pobreza extrema que se vive en las ciudades. Minería e hidroeléctricas, para recibir bonos, becas y 100 para los 70. Ñagare, NO GRACIAS.

Tenemos derecho a eso y mucho más. Cuánta plata han pedido en nombre de la pobreza de la Comarca para instituciones, programas, oficinas, carros, coimas y planillas de botellas. Al final migaja llega solita al pueblo.

Seamos responsables y sensibles con el prójimo y con nuestro hogar común. Usted también será beneficiado de esta lucha, porque cuando tenga sed de agua, no podrá saciarla con electricidad. Para no ser tan extremo, busquemos un punto de balance. Discutamos una política energética y ambiental, discutamos un plan de desarrollo para el país. Lleguemos a consenso nacional, que respete la autodeterminación y soberanía de los pueblos.

Larissa Duarte

Activista Movimiento Campesino en Defensa del Río Cobre